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Una forma directa de evitar la distracción es conseguir la soledad física. No es necesario irse a un retiro, podemos buscar una soledad en nuestra propia casa buscando el espacio y el momento que nos permita evitar estas distracciones.

Realmente, existen varios tipos de soledad:

  • Soledad externa. Es aquella en la cual ya no tienes distracciones procedentes del exterior. Entras en una habitación, cierras la puerta, evitas ruidos, …
  • Es cuando hemos encontrado esta soledad externa, cuando comenzamos a acordarnos de todos los deseos y rencores que tenemos. Esta es la segunda soledad, la soledad interna, en la que conseguiríamos suavizar todos los pensamientos que surgen reactivamente procedentes de cosas que queremos o de pensamientos negativos que nos rondan constantemente por nuestra mente.

Para alcanzar esta soledad interna necesitamos dejar ir todo lo negativo que pasa por nuestra mente, evitar el ajetreo de nuestras preocupaciones y deseos, que luchan por estar siempre presentes en nuestros pensamientos con la falsa ilusión de que tenerlas siempre presentes nos hará alcanzarlas más rápido o más fácilmente, cuando lo que realmente consiguen es distraernos, enfadarnos, estresarnos y atraer toda una serie de pensamientos y emociones negativas que definen nuestros actos (resultando en acciones negativas o incluso autodestructivas).

Pero todavía existe un tercer grado de soledad:

  • La soledad secreta. Este grado de soledad se alcanza cuando conseguimos despejar todos los conceptos y los pensamientos de la mente.

No solamente no nos dejaríamos distraer por los pensamientos constantes y negativos que surgen y reclaman nuestra atención, si no que consiste en apartar todo pensamiento para eliminar todavía más toda distracción. De esta forma, podremos percibir más claramente nuestra propia verdad, nuestra propia naturaleza.

Y avanzando cada vez más en alcanzar estos grados de soledad podremos conseguir nuestras respuestas, lo que nos ayudará a alcanzar una mayor claridad, autoconocimiento y calma.

Por lo tanto, cada tipo de soledad es más profunda, y así conseguiremos alcanzar cada vez un mayor grado de sabiduría. Los tres grados de sabiduría que podríamos alcanzar profundizando en nuestra soledad son:

1- Escuchar/estudiar. Esto nos permitirá conocer/saber más.

2- Reflexionar. Reflexionar sobre lo que sabemos y hemos estudiado nos permitirá hacer nuestro este conocimiento (no solamente acumularlo), pasando a formar parte de nosotros.

3- Meditar. En base a este conocimiento sobre el que hemos reflexionado, con la meditación lo convertimos en nuestra propia experiencia.

EL OBJETIVO DE EVITAR DISTRACCIONES

El objetivo de profundizar en esta soledad, y evitar distracciones, tiene que ser el hacernos más conscientes de nuestra verdadera naturaleza.

Nuestra consciencia o estado consciente (o percepción de la realidad) es aquello que nos permite conocer todos los fenómenos y objetos aparentes (perceptibles a través de los sentidos). Pero la consciencia no conoce su verdadera naturaleza propia.

Y, por lo tanto, al no conocer su auténtica naturaleza, se encuentra en un estado de confusión. De esta forma, al centrarnos únicamente en nuestra percepción externa nos encontraremos frecuentemente confundidos.

Trabajando sobre esta consciencia, podemos destapar el velo que abrirá paso hacia nuestra realidad. El hacernos cada vez más físicamente conscientes, sin profundizar en los grados de soledad y en nuestro autoconocimiento, nos mantiene alejados del auténtico conocimiento de lo que realmente es.

Pero, la consciencia o el estado consciente no es algo separado de la sabiduría, ni significa que debamos renegar de lo físico para profundizar en lo inmaterial. Simplemente que cuando comprendemos realmente nuestra consciencia ya no nos ciega de nuestro propio ser, de la esencia de todo (y por lo tanto nos permite ver la esencia de nuestros pensamientos, nuestras emociones y, en consecuencia, de nuestras acciones).

TODOS LOS CONCEPTOS QUE ACUMULAMOS SON IDEAS DUALES

Todos los conceptos son ideas duales, es decir, que aportan un valor o un significado distinto dependiendo de la interpretación que le demos (y hay tantas interpretaciones posibles como nos permitan tener la imaginación y la experiencia).

Así que, todos los conceptos tienen el potencial de restar valor o de traer sabiduría. Nosotros queremos convertir nuestra consciencia y nuestros conocimientos en sabiduría, no solamente acumular conceptos creyéndonos que saber más es entender más (sin reflexionar ni meditar).

RESUMEN

Profundizar gradualmente en los tres niveles de soledad a través de la meditación nos permite reducir o eliminar las diferentes distracciones externas e internas.

En esta ausencia de distracciones podemos aprender, reflexionar y meditar con mayor claridad sobre todo concepto que nos interese o sobre el que necesitemos aprender su auténtica naturaleza. Esto nos ayudará a convertir un concepto posiblemente negativo (o que ya lo esté siendo) en auténtico entendimiento y, en consecuencia, en calma, sabiduría y en una mayor capacidad personal para afrontar ese concepto y lo que derive de él.

Al fin y al cabo, todo en lo que pensamos define nuestro estado emocional, y actuamos acorde a nuestras emociones. Si aclaramos nuestros conceptos o pensamientos, y llegamos a una comprensión real de estos, podemos modular y potenciar nuestro bienestar y nuestra actitud.

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